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Cartas del diablo a su sobrino

Hace unos días, Museros tenía el buen gusto de recomendar las “Cartas del diablo a su sobrino” de C.S. Lewis. Como con lo dicho por Museros en su entrada el comentario está más que hecho, sólo queda dejar un enlace al lugar dónde comprar el libro (sí, se puede encontrar en pdf, pero por obras así merece la pena gastar unos -pocos- euros y disfrutar de un libro de verdad) y permitirme la licencia de reproducir la primera carta, que como le decía a Museros, encuentro de lo más interesante y actual para entender muchas cosas:

I

Mi querido Orugario:

Tomo nota de lo que dices acerca de orientar las lecturas de tu paciente y de ocuparte de que vea muy a menudo a su amigo materialista, pero ¿no estarás pecando de ingenuo? Parece como si creyeses que los razonamientos son el mejor medio de librarle de las garras del Enemigo. Si hubiese vivido hace unos (pocos) siglos, es posible que sí: en aquella época, los hombres todavía sabían bastante bien cuándo estaba probada una cosa, y cuándo no lo estaba; y una vez demostrada, la creían de verdad; todavía unían el pensamiento a la acción, y estaban dispuestos a cambiar su modo de vida como consecuencia de una cadena de razonamientos. Pero ahora, con las revistas semanales y otras armas semejantes, hemos cambiado mucho todo eso. Tu hombre se ha acostumbrado, desde que era un muchacho, a tener dentro de su cabeza, bailoteando juntas, una docena de filosofías incompatibles. Ahora no piensa, ante todo, si las doctrinas son “ciertas” o “falsas”, sino “académicas” o “prácticas”, “superadas” o “actuales”, “convencionales” o “implacables”. La jerga, no la argumentación, es tu mejor aliado en la labor de mantenerle apartado de la iglesia. ¡No pierdas el tiempo tratando de hacerle creer que el materialismo es la verdad! Hazle pensar que es poderoso, o sobrio, o valiente; que es la filosofía del futuro. Eso es lo que le importa.

La pega de los razonamientos consiste en que trasladan la lucha al campo propio del Enemigo: también Él puede argumentar, mientras que en el tipo de propaganda realmente práctica que te sugiero, ha demostrado durante siglos estar muy por debajo de Nuestro Padre de las Profundidades. El mero hecho de razonar despeja la mente del paciente, y, una vez despierta su razón, ¿quién puede prever el resultado? Incluso si una determinada línea de pensamiento se puede retorcer hasta que acabe por favorecernos, te encontrarás con que has estado reforzando en tu paciente la funesta costumbre de ocuparse de cuestiones generales y de dejar de atender exclusivamente al flujo de sus experiencias sensoriales inmediatas. Tu trabajo consiste en fijar su atención en este flujo. Enséñale a llamarlo “vida real” y no le dejes preguntarse qué entiende por “real”.

Recuerda que no es, como tú, un espíritu puro. Al no haber sido nunca un ser humano (¡oh, esa abominable ventaja del Enemigo!), no te puedes hacer idea de hasta qué punto son esclavos de lo ordinario. Tuve una vez un paciente, ateo convencido, que solía leer en la Biblioteca del Museo Británico. Un día, mientras estaba leyendo, vi que sus pensamientos empezaban a tomar el mal camino. El Enemigo estuvo a su lado al instante, por supuesto, y antes de saber a ciencia cierta dónde estaba, vi que mi labor de veinte años empezaba a tambalearse. Si llego a perder la cabeza, y empiezo a tratar de defenderme con razonamientos, hubiese estado perdido, pero no fui tan necio. Dirigí mi ataque, inmediatamente, a aquella parte del hombre que había llegado a controlar mejor, y le sugerí que ya era hora de comer. Presumiblemente —¿sabes que nunca se puede oír exactamente lo que les dice?—, el Enemigo contraatacó diciendo que aquello era mucho más importante que la comida; por lo menos, creo que ésa debía ser la línea de Su argumentación, porque cuando yo dije: “Exacto: de hecho, demasiado importante como para abordarlo a última hora de la mañana”, la cara del paciente se iluminó perceptiblemente, y cuando pude agregar: “Mucho mejor volver después del almuerzo, y estudiarlo a fondo, con la mente despejada”, iba ya camino de la puerta. Una vez en la calle, la batalla estaba ganada: le hice ver un vendedor de periódicos que anunciaba la edición del mediodía, y un autobús número 73 que pasaba por allí, y antes de que hubiese llegado al pie de la escalinata, ya le había inculcado la convicción indestructible de que, a pesar de cualquier idea rara que pudiera pasársele por la cabeza a un hombre encerrado a solas con sus libros, una sana dosis de “vida real” (con lo que se refería al autobús y al vendedor de periódicos) era suficiente para demostrar que “ese tipo de cosas” no pueden ser verdad. Sabía que se había salvado por los pelos, y años después solía hablar de “ese confuso sentido de la realidad que es la última protección contra las aberraciones de la mera lógica”. Ahora está a salvo, en la casa de Nuestro Padre.

¿Empiezas a coger la idea? Gracias a ciertos procesos que pusimos en marcha en su interior hace siglos, les resulta totalmente imposible creer en lo extraordinario mientras tienen algo conocido a la vista. No dejes de insistir acerca de la normalidad de las cosas. Sobre todo, no intentes utilizar la ciencia (quiero decir, las ciencias de verdad) como defensa contra el Cristianismo, porque, con toda seguridad, le incitarán a pensar en realidades que no puede tocar ni ver. Se han dado casos lamentables entre los físicos modernos. Y si ha de juguetear con las ciencias, que se limite a la economía y la sociología; no le dejes alejarse de la invaluable “vida real”. Pero lo mejor es no dejarle leer libros científicos, sino darle la sensación general de que sabe todo, y que todo lo que haya pescado, en conversaciones o lecturas es “el resultado de las últimas investigaciones”. Acuérdate de que estás ahí para embarullarle; por como habláis algunos demonios jóvenes, cualquiera creería que nuestro trabajo consiste en enseñar.

Tu cariñoso tío,

ESCRUTOPO

Manifiesto 28-F. Con F de Fernando.

Recogido de otras bitácoras.

Si estás de acuerdo con este Manifiesto, difúndelo… Si estás de acuerdo con este Manifiesto y eres andaluz… participa y muestra tu adhesión… Si estás en una asociación… adhiérete a él y súmate a las que ya están.

Fernando III el Santo, Padre de la Patria Andaluza.

28-F, CON “EFE” DE FERNANDO

Nosotros, andaluces de las actuales provincias de Andalucía, orgullosos de nuestra tierra, de nuestra identidad y de nuestras raíces amamos a nuestra Patria y queremos celebrar nuestro Día de Andalucía ofreciendo este manifiesto a todas las asociaciones, de la naturaleza que sean (juveniles, culturales, deportivas, sociales, y cualquier otro tipo de colectivos establecidos en nuestra comunidad autónoma, etcétera…), con la sola condición de que sean asociaciones que arraiguen en Andalucía, para que las mismas puedan adherirse a este Manifiesto desde el momento en que lo hacemos público y sin que se clausure bajo ningún plazo establecido.

Redactamos este Manifiesto para expresar pública, libre y voluntariamente que:

1º. Reconocemos como Padre de Andalucía a Fernando III “el Santo”, Rey de Castilla, Toledo, León, Galicia, Sevilla, Córdoba, Murcia, Jaén.

Siéndolo, en primer lugar, por las cualidades humanas que concurrieron en su personalidad histórica, reconocidas por sus vasallos y enemigos; pues, tal y como reza su epitafio, Fernando III el Santo fue “el más leal, el más verdadero, el más franco, el más esforzado, el más apuesto, el más granado, el más sufrido, el más humilde”. En segundo lugar, es Padre de Andalucía por la proyección histórica de su labor reconquistadora, incuestionable causa de nuestra actual Andalucía (progenitor inmediato de los Reinos de Jaén, Córdoba y Sevilla cuando los reconquistó por su propio brazo; ancestro mediato del resto de provincias hermanas que si no lo tienen como Padre, bien lo podrían tener como Abuelo). La paternidad histórica de Fernando III el Santo no puede rechazarse por ningún andaluz bien nacido; sólo un ignorante podría abjurar de su verdadero origen.

2º. Bajo la égida de la regia figura de Fernando III el Santo fueron felizmente reintegrados a España los territorios españoles que sufrieron siglos de infeliz y terrible esclavitud, sometidos a una cultura extraña y fanática, brutal e invasora que reconocemos como hostil a nuestras libertades y ajena a nuestro propio ser andaluces.

3º. Por las felices victorias del Rey Fernando III se establecieron en nuestro amado suelo patrio nuestros antepasados; solar que les fue arrebatado mediante una invasión: por la fuerza bruta, cruel y sanguinaria, y por la traición de algunos. Siglos y siglos de tinieblas fueron los que sufrió Andalucía, bajo un poder extraño que la sumergió en la noche más lóbrega y sórdida de la barbarie. Fernando III trajo la luz.

4º. Nos vemos forzados a reclamar la paternidad histórica de Fernando III el Santo, tras haber sido puesta en cuestión por nuestro Parlamento de Andalucía cuando, en 1983, impuso -en el Preámbulo del Estatuto de Autonomía para Andalucía- como “Padre” de la misma a un personaje partidista, que ni representa ni puede representar legítimamente a la totalidad del pueblo andaluz, por mucho que sus partidarios le presupongan una paternidad que dicho personaje –cuyo nombre silenciamos a propósito- no puede tener.

5º. Reclamamos que las autoridades políticas de la Comunidad Autónoma Andaluza reconozcan a Fernando III el Santo como indiscutible y exclusivo Padre de Andalucía. Será así como podrán suturar el abismo que la clase política abrió entre ella y el auténtico pueblo andaluz que dice representar. Para que la distancia que cada vez separa más a la clase política del pensar, el querer y el sentir del pueblo no se agrande más.

Y, para que ello surta efecto, suscribimos este manifiesto, el cual se hará público todos los 28 de Febrero, Día de Andalucía, para que todos los 28 de Febrero, éste como los que estén por venir, se escriban con “F” de Fernando, y no con “F” de Falso.

Metropol o la realidad pepera

Supongo que los que no son sevillanos, e incluso muchos de estos, desconocerán la vergüenza de las obras de la Plaza de la Encarnación de Sevilla y su estrafalario proyecto Metropol Parasol. Les hago un escueto resumen:

En pleno centro histórico de Sevilla, hace décadas se derriba el que era Mercado de la Encarnación, en la plaza del mismo nombre. Durante años y años, entre promesas y proyectos, aquella plaza se convierte en solar impresentable cuya única utilidad consistió en servir de aparcamiento. Con la llegada a la alcaldía de Alfredo Sánchez Monteseirín, conocido por “Alfredito Buena Gente” o “Menteserrín”, llegan los proyectos de cateto acomplejado y nuevo rico, consistentes en modernizar la ciudad a golpe de mueble de diseño, acero, espejos y bancos del Ikea. Y allí, en la Encarnación, decide levantar una modernez “tal que los siglos venideros nos tengan por supermegafashionquetecagas”.

Aprobado el proyecto con el recurso archiconocido de “el que no sea tan modenno como yo es que no quiere que esta ciudad progrese” y presentado con el rimbombante nombre de “Metropol Parasol”, los sevillanos, estupefactos ante la visión de la maqueta de semejante espanto, rápidamente pasan a conocer el invento por “las setas”. Observen ustedes la maqueta y no pierdan de vista la ubicación: En pleno centro histórico de Sevilla.

El caso es que la obra empezó y allí se empezaron a tirar millones,millones y millones, mientras se superaban y olvidaban los plazos, los límites, los compromisos. y así estamos, con una obra espantosa empantanada, con unos restos arqueológicos de la zona que se arrasaron porque lo primero es lo primero y aquí se funciona a comisión, con unos informes que ahora salen a la luz y que revelan que el Ayuntamiento hace años que sabe que el proyecto es inviable según el propio arquitecto -Jürgen Mayer, que hasta la fecha no ha devuelto el dinero por esa inviabilidad, que sepamos-, con unos informes que dicen que los cimientos no aguantan la estructura que se quiere hacer, con una constructora -Sacyr- que ganó el concurso porque era la más rápida y barata que no deja de pedir dinero (además de 20 en 20 millones de euros, pasando ya los 100) para no terminar nunca nada… En fin, sevillanía pura, y olé. No passa nada. Aquí nunca passssa nada.

Unos enlaces para profundizar en la miseria: [1] [2]

El caso es que ahora aparece Juan Ignacio Zoido, el alcaldable pepero, el ganador de las últimas elecciones municipales que desde entonces no hay día en el que no aparezca en 15 sitios a la vez, siempre con sus reporteros de cabecera escoltándole, y nos trae la solución: Dice el Sr. Zoido que mira, que pa estar como estamos, dejamos la obra a la mitad, que total, si esto no tiene remedio. Así gastamos menos pero vamos abriendo ya la plaza y por lo menos nos quedamos como estamos.

El asunto concreto del que hablamos pasa a ser secundario. La actitud sí me parece muy descriptiva. Pepismo (del PP) en estado puro. ¿En qué consiste el pepé, básicamente? Pues en coger los destrozos realizados por el PSOE (que son innegables y devastadores), darles una manita de pintura, cerrar el grifo del derroche, apuntalar lo hecho y venga, a sanear las cuentas que es lo importante. Y así, llegan, arreglan los números, sanean la macroeconomía -esa que aparece en los informes trimestrales y que a usted y a mí les suena a chino- y dejan la talega llena. Luego vuelven a llegar los otros y con los ahorros siguen destrozando cosas.

Pero no a Zoido, que no creo que sea mala persona sino un buen tipo con buenas intenciones atrapado -por su voluntad- en la maquinaria de la política real, sino al PP en su totalidad, se le nota el barniz que le brilla en otros asuntos. Aquí se trata de urbanismo, de estética y de constructoras trinconas. Pero en otros asuntos de más profundidad, siempre es lo mismo: No tiene huevos para arrancar la mala hierba desde la raiz.

No tiene huevos para poner encima de la mesa las dos alternativas: O se echa abajo lo ya construido o se exige que se termine la obra. En ambos casos, tirando de la manta y exigiendo responsabilidades económicas y si es preciso penales a alcaldes, concejales, delegados, constructoras, arquitectos y otros trincones infames. Sin hacer prisioneros. Sin miramientos. Y todo lo que no sea una de esas opciones no son sino una nueva muestra de la tibieza y la cobardía de el partido popular, al que algunos llaman mal menor y que no es más que el colaborador necesario, el apuntalador de la obra de otros. En suma, el mismo mal que “los otros”, pero con las cuentas saneadas (que no claras).

Vamos, que nos darán por culo igual, pero oiga, con unos niveles de déficit y de convergencia con “Uropa” envidiables.

Repito: En este caso hablamos de estética, de urbanismo y de trincones. Es igual. Sirve de ejemplo para lo que afecta a la vida, a la dignidad, a la justicia. Esto es el pepé. El mal menor. Por los cojones.

Ceniza

“Recuerda que polvo eres y al polvo volverás”
Gen. 3,19

Santa Cruz de TODOS los Caídos

«Yérguese airoso, en una de las cumbres de la Sierra de Guadarrama, no lejos de Madrid, el signo de la Cruz Redentora, como hito hacia el cielo, meta preclarísima del camino de la vida terrena…»
S.S. Beato Juan XXIII, 7 de abril de 1960.

«Esa Cruz gigantesca que se alza osadamente para penetrar en las nubes no es solamente una obra maravillosa. Es el símbolo de una idea: la de la pacificación y reconciliación de todas las almas que han de volver a sentirse una en el seno de la caridad»
Cardenal Anleto, Secretario de Estado de S.S. Pablo VI. 28 de enero de 1964.

Hoy, los ignorantes no encuentran mejor manera de imponer sus fantasías y caprichos incumplidos que pretender destruir los símbolos de la concordia lograda por el esfuerzo de todos los españoles para imponer sus odios y mentiras. Viles enanos de la historia a los que habrá que despertar de sus ensoñaciones con todo el ímpetu que sea necesario y nuestros brazos nos permitan.

Lean toda la historia a LFU.

¡Y cómo iguala la muerte - los rojos y los azules!
¡Qué amor de sol los acerca! - ¡Qué paz de tierra los une!

Nuevas tecnologías

A mi santa le han mandado esto. Copio y pego, tal cual.

Hola,

Me llamo Marta y soy alumna de 5º de primaria y la mejor.

La semana pasada nos trajeron un montón de ordenadores, para todos menos para el profesor. Nos pusimos muy contentos porque pensamos que también nos pondrían aire acondicionado en verano (nos morimos de calor) y que traerían una pizarra nueva, sin reflejos y en la que se pueda escribir sin que la tiza resbale. O sillas y mesas nuevas adecuadas a nuestra estatura, estanterías y una taquilla para nuestras cosas. Pero no, sólo trajeron ordenadores. Y sin lupa porque son muy pequeños, pero eso da igual.

Por lo menos nos lo han regalado enterito, porque mi primo de Ripollet dice que mis tíos han tenido que pagar la mitad del portátil, por eso de ser catalanes. Esto no lo entiendo muy bien.

El primer día no hicimos nada con ellos porque tiene un sistema que diferente al que tenemos en casa, un tal Linux, y que el maestro no conoce. En realidad no sabe nada de informática. Dijo que ya miraría algo, pero María, otra empollona, le contestó que ella podía enseñarle, pues en su casa tiene un ordenador y sabe manejarlo. Todos nos reímos, pero el maestro, no.

El maestro también dijo que eran para nosotros y que nos los podíamos llevar a casa. Yo cogí el mío y lo guardé en la mochila, pero a mi amiga Mati se le cayó y se le rompió todo -el maestro le hizo una foto-. A Luis se lo robaron unos gamberros mientras volvía a casa y a Santi se lo rompió Mateo, el niño que nos pega a todos.

En clase los que más usan el ordenador son Toni y Andrés. Son dos niños un poco retrasados y que antes sólo hacían molestaban. Ahora con el portátil les ponen una película de dibujos y están más callados.

Ayer nos explicaron cómo sacar información de internet y nos mandaron deberes para buscar en casa. Mi papá, que ahora no trabaja, dice que no tenemos dinero para internet, por eso no he podido hacer los deberes esta semana y ya me han regañado en el cole. Por eso, además de los libros y cuadernos, también cargo con el ordenador. Ahora ya no uso mochila sino el troler de mamá de cuando podíamos ir de finde o de viaje.

A mi hermano mayor en el insti también le van a dar uno y él está muy contento pues dice que podrá colgar fotos y chatear con las chicas. También me ha dicho que, a partir de ahora, no tendrá que fijarse en las faltas de ortografía pues el ordenador las corrige automáticamente.

Es maravilloso, también, porque antes las clases eran pesadas y largas y ahora duran 10 minutos o menos. A muchos compañeros no les funciona; a otros les tarda tanto en poner en marcha que para cuando lo consigue suena el timbre de salida.

Y sin olvidar que los electricistas nos dejaron tres días en el patio poniendo enchufes porque la batería no dura nada y nos hacemos un lío de cables en la classe que podemos jugar al enredos.

Como las cosas que trae el maestro no se pueden abrir, dice que pondrá las notas según le demos más o menos la lata y según el tiempo que tardemos en abrir el invento.

Se acabó estudiar, la calculadora y las reglas. Y sacar punta, tener buena letra y tener un cuaderno de diez. Es fantástico. Pobrecillos los que aún están en 4º porque los veo muy estresados.

Yo me paso la mañana con el Google Earth. Ya me lo sé de memoria y no tengo otra cosa que hacer.

En matemáticas, es lo mejor: sólo tienes que elegir entre tres respuestas y además te dan otras tres oportunidades.

Y si en lengua no te sale algo, lo buscas en internet y ya está.

Finalmente todos sacaremos sobresaliente porque leer ya sabemos, pero vamos a aprender a comprender. El maestro dice que es una competencia básica.

Es genial.

Marta.

Manolo

Haciendo cola. Así están, seguro, los querubines y los angelotes del Cielo. Que una cosa es que su existencia eterna sea gloriosa y otra el no aprovechar la ocasión que la Providencia les ha brindado.

Aquel está mocoso, ese no come bien, y el de más allá tiene una herida por caerse de un columpio.

San Pedro le ha recibido con un abrazo y le ha invitado a pasar para gozar de la Gloria Eterna, a lo que Manolo ha respondido montando una consulta y cuidando muy mucho de llenar de juegos su sala de espera. Y allí están los angelotes, jugando con los monos saltarines de colores y con el caballo balancín, disfrutando de aquella sala en la que no esperábamos al médico sino a Manolo, a nuestro Manolo, que con el mismo cuidado y cariño nos consolaba quitándonos el dolor con sus manos mágicas que nos reprochaba el no comer bien y de todo.

Qué alegría hay en el Cielo, que han recibido a quien ya en la tierra fue el Ángel de tantos y tantos niños que como yo, nunca le olvidaremos.

Manuel Martín Parra. Manolo. Querido y recordado Manolo. Descansa en Paz.

[1] [2] [3]

La pelota es mía, ea

Pido perdón de antemano por volver a lo mismo, pero esto me ha sorprendido. Se trata de Elentir y de la referencia a la entrada de su blog que hice hace un par de días aquí mismo.

Desgraciadamente no me sorprende que no se permitan comentarios míos en otros lugares, aunque los haga sin insultar y aportando pruebas cuando denuncio que algo es falso. Pero lo de echar el candado ya me parece de una ridiculez inmensa. Además cuando no recuerdo haber tenido choques con el dueño del chiringuito. Es más, durante los años en los que fui asiduo participante de los foros de HO, la relación entre Elentir y yo era muy cordial, aun cuando hubiera puntos de desencuentro que siempre se saldaron amistosamente. El caso es que ayer fui a esa entrada de Elentir con el único fin de comprobar si mi comentario sí se había aprobado al final y tenía que desdecirme de mis palabras. Y me encontré con que se me redirigía a una página sin más contenido que unas estrellitas en movimiento: http://www.elentir.info/web/.

Pensé, sinceramente, que se trataría de una caída por mantenimiento a algo parecido. Que un par de horas después la situación fuera la misma, me escamó. Por la noche, desde casa, pude entrar sin problemas. ¿Ya habían terminado las labores de mantenimiento? Mi comentario no estaba. No se trataba de que se le hubiera traspapelado. Consciente e intencionadamente había sido censurado por el legítimo dueño de aquella bitácora. Hoy, me ha dado por ser malpensado y he vuelto a comprobar el acceso. Capado. ¿Nuevo mantenimiento? He hecho dos sencillas pruebas. Una, acceder desde un servicio de Google para teléfonos móviles que cambia la IP de origen. Acceso abierto. Otra, acceder desde una máquina virtual con la que trabajo, que tiene una IP distinta. Acceso abierto.

Reconstrucción -salvo que Elentir venga a corregirme, lo que espero que haga en breve- de los hechos:

1) Alguien, en su bitácora particular, acusa a otra persona, en este caso Juan Manuel de Prada, de mentir. Además hace mofa de sus “principios cristianos” por no ser capaz de verificar sus fuentes.

2) Otra persona entra en ese blog indicando la url y el texto que demuestra que las fuentes de Juan Manuel de Prada le mueven a decir lo que dice sin faltar a la verdad.

3) El dueño de la bitácora se niega a aprobar el comentario para evitar que quede en evidencia que el equivocado -o mentiroso- es él y no Juan Manuel de Prada.

4) Por segunda vez se deja el mismo comentario, que vuelve a no ser aprobado por el legítimo propietario de la bitácora.

5) A partir de ahí se corta no ya los comentarios sino el simple acceso para lectura para la IP desde la que se intentó dejar dos veces el mismo comentario. Por cierto, ese corte, al ser la IP de un lugar de trabajo, capa el acceso a decenas de personas que la comparten.

6) Después de negar la publicación por mi parte de la referencia literal en la que HO relaciona 7-M y Referéndum, Elentir sigue diciendo él constata un hecho cierto que es que Juan Manuel de Prada ha publicado un dato falso.

Elentir, aquí puedes seguir viniendo a leer y a comentar. Y a darme en la boca con tu argumento que me deje claro que primero no has mentido primero, y después no has escondido pruebas de tu mentira e insistido en ella.

Te espero. Ansioso.

La monedita

Ayer saldaba J. una pequeña deuda con unas monedas. Una de ellas me llamó la atención por lo brillante que estaba. Miré el dibujo y no pude indentificar el origen.

¿De qué país es esto? Me fijo en el dibujo y pienso “valiente mamarracho”. Me fijo mejor. España. Leñe, cómo ha desmejorado el Borbón.

Claro, si puestos a mamarrachear no nos gana nadie. No, el diseñador no se habrá equivocado y habrá dado el papel que garateaba su niño en lugar del diseño. Lo habrá hecho intencionadamente. Y además se le habrá pagado una pasta, por su originalidad, arte y modernez.

Po venga.

Dicen que es una moneda “Conmemorativa del X aniversario de la Unión Económica y Monetaria”. A mí me parece más propio de cumplir 5 años que 10, pero bueno.

El dibujante, digo.

¿Será este el complot contra el euro ese que dicen?

¿Referéndum? ¿Qué referéndum?

Hace unos días reflejaba mi opinión sobre el legítimo derecho de cada uno de permitir o evitar en su propia bitácora los comentarios que estime oportunos. Se trataba de cómo Ignacio Arsuaga, presidente de HazteOir.org, no había considerado conveniente que apareciera un comentario mío sobre la pregunta que pretendían que se hiciera en su dichoso referéndum.

Ayer pudieron leer el magnífico artículo de Juan Manuel de Prada exponiendo su parecer contrario a la idea del Referéndum. Desde los defensores de la cosa han surgido, claro está, las críticas al escritor.

Por un lado, Elentir se destapa acusando a Juan Manuel de Prada de no decir la verdad en una entrada bastante agresiva, o mejor dicho despectiva. Y le acusa de mentir porque en ningún momento se ha dicho que la marcha sea para pedir el Referéndum. De paso, intenta burlarse de De Prada insinuando que no puede defender valores cristianos al no ser capaz de contrastar la noticia y bla, bla, bla.

Por el otro, Ignacio Arsuaga escribía una Carta Abierta a Juan Manuel de Prada en la que le expone su tristeza porque por algún posible error de comunicación alguien haya podido entender que la marcha del 7 de marzo es para pedir el Referéndum. Una carta llena de humildad asumiendo la culpa que HO pueda tener por haber dado lugar a tamaño malentendido.

Lo siento por los dos. Pero los dos mentís. En la propia página de Hazte Oír, hace sólo unos días, se publicaba una noticia que de momento no han retirado, en la que se puede leer literalmente:

El previsible rechazo del Senado al proyecto legislativo (sus promotores no tienen mayoría en esta Cámara) animará una Marcha que tendrá un carácter festivo, en la que se pedirá al presidente del Gobierno que active el mecanismo de un referéndum con la pregunta:

“¿Aprueba Usted la regulación del aborto incluida en la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, y de Interrupción Voluntaria del Embarazo?”.

Así que concediendo tanto a Elentir como a Ignacio Arsuaga que todos podemos tener un despiste, creo que con la suficiente dosis de urbanidad, les dejé sendos comentarios en sus blogs. En el de Elentir decía:

No. No miente.

Anuncio de la convocatoria del 7-M:

http://www.hazteoir.org/node/27409

Extracto: El previsible rechazo del Senado al proyecto legislativo (sus promotores no tienen mayoría en esta Cámara) animará una Marcha que tendrá un carácter festivo, en la que se pedirá al presidente del Gobierno que active el mecanismo de un referéndum con la pregunta: “¿Aprueba Usted la regulación del aborto incluida en la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, y de Interrupción Voluntaria del Embarazo?”.

Sobre abstención en las próximas elecciones, no sé lo que hará De Prada. Yo desde luego no votaré a ninguno de los partidos con representación actual, ya que todos son abortistas.

Saludos.

Después de pulsar “Enviar”, no volví a saber del comentario. En el de Ignacio Arsuaga, escribí:

También colaborará algo el que en la campaña de presentación del 7-M, en la propia web de HO, se diga expresamente que una de las finalidades de la marcha es la desafortunadísima ocurrencia del referéndum:

http://www.hazteoir.org/node/27409

El previsible rechazo del Senado al proyecto legislativo (sus promotores no tienen mayoría en esta Cámara) animará una Marcha que tendrá un carácter festivo, en la que se pedirá al presidente del Gobierno que active el mecanismo de un referéndum con la pregunta:

“¿Aprueba Usted la regulación del aborto incluida en la Ley de Salud Sexual y Reproductiva, y de Interrupción Voluntaria del Embarazo?”.

Igual que la otra vez, el comentario estuvo un rato visible sólo para mí con el aviso de “Pendiente de moderación”. Incluso se aprobó un comentario posterior y el mío seguía en manos del aprobador. Hasta que desapareció.

Después de descubirles con varias mentiras bastante impresentables (véase a Séneka aquí y aquí) y comprobar que el descontento con la ocurrencia del puñetero referéndum era mucho más generalizado que los “cuatro maximalistas intransigentes” que ellos decían, parece que pliegan velas. No pasa nada. Todos nos podemos equivocar. El problema viene cuando en lugar de reconocer el error, salimos a voces a la calle diciendo que es falso que se hiciera eso de que nos acusan. Y además de un problema, cuando hay tantos testigos se hace un sonoro ridículo.

Como dije la otra vez, cada uno es dueño de moderar como desee su propia bitácora. Pero mentir -o equivocarse- sobre una tercera persona y eliminar la demostración que otros hacen de que no estamos siendo justos, no es ya ordenar su casa, es callar a quien nos descubre mintiendo. Dicho sea, igual que la otra vez, con muchísima más tristeza que rabia.